19 de agosto de 2013

Botines... do it yourself!




Queremos explicar cómo hacemos los botines para nuestro equipo porque algunos amigos nos habéis preguntado cómo hacerlos y cómo coserlos y muchos nos habéis preguntado cómo debe ser un botín. Además no hemos encontrado la información para novatos novatos (de los que nunca han tocado una máquina de coser) en ningún lado y nos hemos encontrado MUCHAS veces botines inadecuados en más de un recorrido. Hacer botines es un trabajo sencillo que nos puede ahorrar unos eurillos en la importante tarea de proteger los plantares de los perretes  Pensamos que tener unos cuantos botines disponibles para la temporada es indispensable.

Antes de nada, unas cuantas notas acerca de los botines y de cuál creemos que es su función y sus características.

¿Qué hace realmente un botín?
Está claro que elimina fricción pero realmente deja lo que está en el suelo en el suelo. Esa es su función más importante.
 Básicamente cuando un perro pisa, la almohadilla amortigua el golpe adaptándose al terreno y recuperando la forma cuando el perro levanta la pata. Cuando las pisadas son continuas, a veces alguna piedra, barro... se queda en la almohadilla y no da tiempo a que se elimine al levantar la pata. Si esa pata vuelve a pisar la piedra vuelve a incrustarse provocando grietas que se van agrandando en cada pisada. Si usamos un botín, la tela, que está lo suficientemente tensa,  impide que nada se quede clavado en la almohadilla y en la siguiente pisada el plantar vuelve a estar "limpio" para pisar.
En nieve, además, la tela impide que la nieve entre en contacto con los pelos de los espacios interdigitales y no deja que se formen bolas de hielo que irritan y queman y se hacen más grandes en cada pisada.


- Los botines no sirven para curar heridas, sirven para prevenirlas. Cuando una pata ya está herida poco puede hacer un botín, ya que si la lesión es importante lo único que la curará será el reposo. Si no es muy grave el botín sí que hará que no vaya a más, pero lo que debemos procurar como responsables de nuestros perros es que no se produzca la herida.

- Los botines deben ser de un tamaño apropiado. Ni demasiado pequeños ni demasiado grandes, ya que pueden producir rozaduras, calenturas y molestias al perro para correr.

- Los botines deben ser transpirables. Los perros eliminan calor por las patas, ya que el espacio interdigital produce sudor por lo que el material con el que fabriquemos los botines no debe ser impermeable. No es raro notar los botines mojados tras el entrenamiento en el más seco de los caminos.

- Los botines están hechos para romperse. No debemos pretender tener unos botines que nos duren durante toda la vida del perro, ni siquiera más de una carrera o incluso una etapa. Un botín muy duro será muy resistente, pero puede perjudicar al perro ya que no le permitirá realizar bien todos los movimientos que ejecuta al correr además le dará calor, pesará y será complicado de colocar. Cuando estemos en marcha, sobre todo si hacemos trayectos largos, debemos parar para comprobar si los botines de los perros están en buen estado y sustituir o retirar los que estén rotos: Un botín roto puede hacer más mal que bien a nuestro perro, ya que entrará tierra y piedras que le molestarán y le podrán ocasionar heridas. Podemos aprovechar las paradas que hagamos para descansar e hidratar para comprobar el estado de los botines.

- Estrategia de cuidado de los plantares y uso de botines. Los plantares de los perros deben endurecerse mediante el entrenamiento. Cuanto más entrenemos con nuestros perros de forma adecuada y progresiva, más se prepararán sus plantares para recorrer kilómetros y kilómetros. Por ello, recomendamos que los entrenamientos se realicen sin botines, para procurar que los plantares se preparen de forma paulatina para cumplir su función. Evidentemente evitaremos terrenos excesivamente duros y erosivos como asfalto, gravilla o piedras, o utilizaremos los botines si no tenemos forma de hacerlo.

Utilizaremos botines cuando nos desplacemos a entrenar a lugares en los que desconocemos cómo es el piso, y sobre todo en carreras o cuando nos juntemos con otros equipos, ya que el nerviosismo de nuestros perros se puede traducir en mayor tracción y mayor riesgo de producirse lesiones. Cuando terminemos las sesiones de trabajo deberemos comprobar el estado de los plantares de nuestros perros. Podemos aplicar crema hidratante de manos en los plantares para favorecer su hidratación y así recuperación sin que se endurezcan demasiado.


Elegir la forma del botín.
Aunque un botín consiste en un pequeño saco de tela, hay infinitas formas de hacerlos. Nosotros hemos decidido hacer los botines rectos por la parte de arriba y ligeramente redondeados al final. Se pueden hacer rectos, pero nos parecen más incómodos por la parte final que no se rellena con la pata del perro, y cuesta muy poco cortar la tela con forma redondeada. Coser recto o más estrecho supone el mismo trabajo.

Plantilla talla M


















Las costuras van por los lados, de forma que no incomodan al pisar. Hemos encontrado plantillas en internet que se cosen por un lado y por abajo, pero creemos que serán más incómodos y menos resistentes. Cosiendo por los lados, no tenemos que hacer una costura perfecta, ya que cuando el perro corre apenas fuerza la costura lateral.

Es indispensable poner un mecanismo de 'cierre' que impida que los botines se salgan a la primera de cambio, para ello utilizamos una tira de velcro cosida a la parte superior.

Tamaño de los botines.
No todos los perros tienen las patas igual de grandes, y por ello no deben utilizar el mismo tamaño de botines, aunque por otra parte, es de locos pensar que vamos a tener una talla de botines para cada perro de nuestro equipo, sobre todo los equipos muy grandes.

Nosotros, según el tamaño de nuestros perros y de sus patas, los hemos agrupado, y hemos establecido que tenemos tres tallas: pequeña, mediana y grande. Nuestras medidas son adecuadas a las patas de nuestros perros, si queréis hacer botines para los vuestros deberéis medir su pisada. Ahora os explicamos cómo.

Nuestras tallas: Grande, mediana y pequeña.


Tamaño del botín. Medir las patas.
Recomendamos tomas las medidas, hacer el primer botín y probarlo con nuestros perros antes de liarnos a hacer un montón de botines que luego no nos sirvan, no los quieran llevar, no los podamos poner o puedan causarles algún problema. Para ello necesitamos que la modelo esté (un poco) quieta.



Un botín debe ser lo suficientemente ancho para que la pata pueda abrirse completamente al apoyarse en el suelo. Para medir ese ancho lo más fácil es apoyar la pata en el suelo, sobre una hoja de papel, presionando suavemente hacia abajo de forma que los dedos se abran y hacer una marca con un lápiz a cada lado de la pata. A esa medida sumaremos 2 centímetros y ese será el ancho total del botín.

 

Para la altura del botín, además del tamaño del plantar, debemos tener en cuenta el pulgar, el primer dedo de las manos y espolones si tiene: Hay que asegurarse de que el cierre de velcro no coincide con este dedo o espolón de forma que le pueda causar rozaduras o calenturas. Si decidimos que el botín quede por debajo de este dedo hay que asegurarse de que el velcro no interfiera con el plantar al correr. Nosotros preferimos hacer el botín un poco más alto y asegurarnos de que queda por encima del pulgar. Para calcular la altura hemos medido la distancia desde la raíz del dedo (la parte de arriba) hasta la punta de los demás dedos, y hemos sumado 3 centímetros.



Hay equipos que deciden extirpar este dedo pulgar en los primeros días de vida del cachorro para evitar problemas con los botines de adultos. Si se hace bien, los perros no sufren ningún daño y no tiene efectos secundarios. En nuestro equipo únicamente Tardis carece de él, su madre sufría rozaduras con el botín y se decidió extirparselo a todos los cachorros. El resto llegó a casa con una edad en la que ya ni siquiera nos lo planteamos. Jackie que ya vino a casa siendo adulto, tampoco lo tiene.

Ya conocemos el tamaño de las patas de nuestros perros. Siguiente paso.


Materiales y herramientas.
Para confeccionar nuestros botines nosotros utilizamos:
TELA:
Debemos conseguir una tela resistente, pero que no sea demasiado dura. Para los primeros botines podemos intentar aprovechar unos pantalones de montaña rotos que tengamos por el armario, aunque si nos vamos a poner a hacer botines en plan 'industrial' es recomendable adquirir un retal de tela. Según nuestros cálculos, podemos sacar de 45 a 50 botines de 1 metro de tela, dependiendo del tamaño de los botines y del ancho de la tela, que normalmente va de 140 a 160 centímetros. Nosotros actualmente utilizamos tela de cordura 330, que es bastante resistente y ligera.
Y además nos gustan los colores llamativos.
CIERRE DEL BOTÍN:
Lo más práctico, efectivo y económico es utilizar velcro. Todos sabemos que consiste en dos tiras que se adhieren entre sí de forma mecánica ¿no? Para más información: http://velcro.es/, Recomendamos utilizar un ancho de 2 centímetros o más. Medidas menores no se recomiendan porque pueden ser más incómodas e incluso causar problemas si se aprietan demasiado. Se vende por rollos de 25 metros que se pueden encontrar en internet a partir de 12€. Si lo compráis fijaos bien ya que hay algunos sitios que venden por separado el loop (tira blanda como de toalla) del hook (tira dura, de ganchitos).

No recomendamos utilizar tiras de velcro elástico, ya que podemos tender a apretar demasiado cortando la circulación sanguínea en la pata. Los botines cerrados con velcro normal aguantan en las patas de los perros si están bien colocados. De hecho, en la foto de cabecera aparecen las patas de nuestros perros después de una etapa de la Travesía de Los Monegros de 32 kilómetros, y no falta ningún botín.

Existe un tipo de tira blanda de velcro llamada velstrech que es parcialmente elástica y que además no tiene el soporte plástico del normal, resultando más suave, aunque no hemos encontrado donde comprar este producto.

Podemos recuperar fácilmente los cierres de botines rotos en una tarde de tranquilidad perruna.

HILO:
No hay que escatimar en el hilo, ni dejarnos llevar por las ofertas de de 2 +1. EL hilo debe ser de poliester, y debe ser resistente. Un hilo barato nos hará parar el trabajo muchas veces y al final saldrá caro. Si nunca hemos cosido debemos poner un hilo que contraste mucho con la tela o nos quedaremos ciegos al cuarto botín. Más tarde cuando nos salgan lo botines como churros, podremos elegir color y hacerlo combinar con los ojos de nuestros perros.

HERRAMIENTAS:
Lápiz, para marcar y tomar medidas. Para marcar la tela puede servir alguna pintura tipo plastidecor. Elegir un color que contraste con el de la tela.
Tijeras, que corten bien. Importante.
Pegamento de barra.
Máquina de coser. Tiene que poder coser las dos tiras de velcro más el botín. No hace falta que sea industrial, pero tampoco vale una de juguete.
Una mesa grande donde se pueda extender el ancho de la tela.
También utilizamos unos listones de madera que sirven de guía para marcar la tela.

En la próxima publicación continuaremos explicando el proceso de confección propiamente dicho.

1 comentarios:

  • XTRM Mushing Team says:
    20 de agosto de 2013, 10:08

    ok, entrada genial, eso si, necesito un curso acelerado de máquina de coser, voy a pillar esta semana la del ikea, espero que sirva. un saludo y muchas gracias por la entrada, perfecta.

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