11 de abril de 2014

Àgueda, Lonchas y el poder de internet.

Gracias a internet... Monegros tuvo unos estupendos voluntarios el año del gran reto, el XXº Aniversario y la salida desde Zaragoza. Nosotros conseguimos nuevos compañeros y a una gran jefa de prensa y valiosa amiga Àgueda.


Gracias a internet Àgueda... se fue a Noruega a cuidar de un perro muy especial, Lonchas, que necesitaba compañía durante las vacaciones de Navidad.
Lonchas, que además de ser especial por su gran tamaño comparte con Monegros la afición por las travesías y comparte con Jos el amor por los torreznos. Lonchas es uno de los socios (el más peludo) del Artico Ice Bar.


Este gran malamute necesitaba unos botines a medida para su nueva aventura, una travesía por la helada Svalbard (en el mismo Océano Ártico), y gracias a internet Àgueda sabía cómo podía conseguirlos siguiendo las instrucciones de la entrada más visitada de este blog: Botines... DIY. Midió sus patazas como indican los pasos y gracias a internet... mandó esas medidas al taller/cocina de Troglomushing.


 Desde el taller/cocina le preguntaron ¿Pero estás segura? ¿Pero lo has medido bien? ¿No será la mitad? ¿No habrás vuelto a caer en las tentaciones del vodka escandinavo...?A toda prisa preparamos botines de la ¡talla extragrande, BOTINES DINA4! y  gracias a ... Correos (no todo iba a ser internet) los mandamos al norte, muy al norte, más al norte...  pasando el Círculo Polar.

Y gracias a internet... sabemos que Lonchas está contento con sus botines nuevos :) 


¡¡Por eso es tan importante llevar el material adecuado para cada perro y compartir lo que sabemos!!
Nuestros mejores deseos para Lonchas y su compañero José Mijares, en esta travesía. Cómo nos gustan las travesías con equipos que incluyan perros.¡Los malamutes de nuestra cueva le mandan un lametazo a los aventureros! Nosotros les enviamos un abrazo, gracias a internet.

ACTUALIZACIÓN 3 abril 2014: Desde casa y con la travesía acabada, Lonchas nos ha mandado una foto con sus botines :)



1 comentarios:

  • malamutrol says:
    11 de abril de 2014, 20:40

    Preciosa historia, palurdilla!

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