28 de diciembre de 2012

Jackie


Jackie llegó a la cueva el año pasado (noviembre de 2011), con el tiempo justo para poder preparar con él la Travesía de Los Monegros. Lleva con nosotros algo más de un año. Llegó desde el equipo Nogara, con quien corrió también en Monegros en varias ocasiones. Tiene ahora 7 años.

Estuvimos muy pendientes de su adaptación a su nueva casa, pero no tuvo ningún problema. Desde que le arrancaron el collar amarillo que traía, que fue sustituido por el tradicional rojo de Troglomushing,  pasó a ser un miembro más de nuestro equipo-familia. Poco a poco fue integrándose, durmiendo cada vez más cerca del resto, aprendiendo a comer en su sitio y su lugar, jugando y corriendo por el patio, entrenando con el equipo y reaprendiendo las órdenes en el tiro...

Sirva este post para reivindicar a Jackie, que se ha convertido en una pieza fundamental en nuestro equipo, siempre trabajador, siempre con ganas, siempre con buen carácter. Y como él, a tantos perros de cierta edad que siguen siendo aptos y muy válidos para el trabajo: A nosotros nos gusta ver en las carreras a los mismos perros año tras año. Nos gusta ver que sus dueños, sus responsables, siguen confiando en ellos aunque ya no tengan la fogosidad de un cachorro, y nos alegra ver que siguen acompañando a su equipo incluso cuando ya están jubilados.

No podemos sino estar agradecidos a Jackie, a su trabajo, a cómo lo realiza y a la confianza que tiene depositada en nosotros.

1 comentarios:

  • FraguelVet says:
    4 de enero de 2013, 15:42

    Jackie siempre ha sido un cachorrón... Con 6 años era peor que los cachorros, porque galopaba y saltaba con los mismos bríos, pero con peso de adulto!
    Cuando Nogara comenzó a entrenar a ritmo de Finn', los demás compañeros, más potentes, ganaron velocidad y dejaban a Jackie "tocado" del codo casi cada semana... Y mientras los demás se ponían como toros, él se iba quedando atrás...
    En Nogara tuvimos a otros jubilados-retirados... Indy, por ejemplo... Pero ella se tomó el reposo de la jubilación muy bien...
    Jackie, en cambio, cada vez que el resto salía a entrenar, ya no ladraba... ni aullaba! Chillaba como un desaforado hasta que te ponía los pelos de punta, y era evidente que necesitaba seguir corriendo!
    Eso sí, cuando la luz del cuad se perdía tras la primera loma, dejaba de chillar y entonces jugaba con los cachorros. Les provocaba y ellos le perseguían (no le cogían nunca.... salvo que se dejase, panza arriba). Era el perfecto "monitor de tiempo libre" de los pequeños, jejeje...
    Es un orgullo que esté en vuestra cueva, que los tuyos le "arrancasen" el collar para admitirlo en su clan, que tenga mimos y carantoñas todos los días, que haya corrido de líder, y que lo haga bien...
    Un abrazo.
    Y gracias a vosotros, en nombre de Jackie.

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