8 de febrero de 2011

Carrera de Tabuenca

Nueva edición de la Carrera de Tabuenca con perros de tiro, y con esta ya van siete. Como cada año en el último fin de semana de enero, los promotores de este evento nos han acogido con los brazos abiertos, y con un trabajo organizativo perfecto que nos ha hecho disfrutar del mushing como a nosotros nos gusta.


Mucho barro en la primera etapa, como podéis ver en las fotos, y las ya conocidas cuestas del Moncayo, hicieron muy duros los primeros 19 kilómetros del fin de semana. En la zona alta del recorrido pudimos disfrutar de unos 3 ó 4 kilómetros de nieve, que refrescó mucho a los perros, dándoles alas en la bajada. En esta etapa salimos con Rama y Milvus delante, ya que queríamos controlar la velocidad, y Acme y Rillu detrás. 


Mucho barro
Mucho más barro







El equipo en la llegada
La etapa del domingo, también dura, aunque con menos barro. El cierzo que soplaba hizo que el recorrido estuviese más seco, aunque se notó tenerlo de cara en la última rampa de subida antes de meta. No sé a otros equipos, pero en esta etapa siempre nos ocurre que los perros empiezan muy locos, en la cuesta abajo, y luego, cuando la cosa cambia y se pone cuesta arriba parece que se aburren un poco. Comenzamos como el día anterior, con Milvus delante, pero a los dos kilómetros de la salida la cambiamos atrás, ya que no estaba nada concentrada y Rillu pasó delante. El final de la etapa lo hicimos con Acme delante, que impuso un ritmo bastante alegre en las últimas rampas.

Nuestra enhorabuena a todos los participantes, en especial a los ganadores, pero sobre todo a una pequeña musher que debutaba en esta ocasión: Se trata de Ona, la hasta ahora handler de Magda Ramos, que ha conseguido contagiar a su hija la pasión por este deporte y por los perros.
Ona, en la salida de la primera etapa
Y no me queda nada más que felicitar a la organización de la Carrera, y muy especialmente a Ernesto y Rita, que año tras año trabajan por seguir ofreciéndonos una buena posibilidad de disfrutar del mushing de media distancia en tierra. Siete años de trabajo duro y bien hecho son muchos, y han hecho que Tabuenca se convierta en una de las Grandes.

Seguir leyendo... »

2 de febrero de 2011

Jubilación



Trasgu ya es un abuelo perro, y no por su descendencia que no tiene crías
(por no tener ya no tiene huevos) Trasgu ya es un jubilado.
Hoy ha cumplido 10 años, lo que vienen siendo unos 65 en un perro de su tamaño: 38 kilos.

Es el más grande, más viejo y más tontorrón de los trogloditas que componemos este equipo.
Es el que más cuidados recibe y el más vigilado, pues la edad ya se le va notando.
Sin embargo sigue juguetón, cariñoso y cabezudo como siempre, aunque algo menos paciente.
Sigue disfrutando del agua, del sol, de las caricias, de rascarse aullando... de esas pequeñas cosas de la vida de un malamute jubilado.

¿Quién dijo nieve, pudiendo correr entre chopos? Orillas de Ebro, primavera 2009



Como perro de tiro, se retiró, ya sólo corre cuando le apetece (y cuando Isis consigue levantarse temprano), o huele algo muerto o algo apetitoso (o algo muerto y apetitoso al mismo tiempo) pero sigue acompañándonos a todas las carreras y eventos en los que participamos. Además ayuda con la educación de los más pequeños (que falta les hace, esta juventud...)

A más de un perro amigo le ha enseñado que cada uno come de su plato, y come rápido, o se queda sin comer. También les enseña que hay que respetar los turnos, y las zonas de descanso.

Esperando al equipo, con Rillu. Travesía Camino de Santiago, primavera 2010


Trasgu es capaz de romper pelotas del primer mordisco, de comerse todo lo que pueda oler/contener comida del tamaño que sea en un bocado, y de arrancarle una sonrisa y un mimo a cualquiera, incluso a aquellos a los que los perros no les hacen mucha ilusión.
También es capaz de mantener una baba colgando durante horas, de más de medio metro mirando una simple barra de pan o a las ovejas que pasan por delante de casa.
Es un gran amigo, un gran abuelo que sigue saltando encantado a la furgoneta (sea la nuestra o no) en cuanto nos descuidamos. Bajarlo ya es otra historia...

y como diría Trasgu... "E-e-eeesto hay que cele-e-eeelebrarlo"




Seguir leyendo... »